ACCESOS DIRECTOS:
ESTANDAR BUCHON GRANADINO
GENERALIDADES:
El buchón granadino es un palomo procedente de las antiguas razas
de buchones y laudinos, cultivadas en la región levantina y andaluza,
con unas características orientadas al gusto del aficionado de
esta provincia. Es un animal de unas proporciones y formas singulares
tanto parado como en vuelo, que lo diferencian de las demás variedades
de buchones que se crían en nuestro país.
Su tamaño es mas bien grande, dentro de las
palomas en general, el pecho ancho, y el buche por
el cual lleva el nombre, grande y descolgado, las patas
altas y limpias de plumas y la cabeza, que es una de
las principales características, es grande y
forma un ligero cuadro, el pico es recio y engatillado,
llevando sobre el las carunculas nasales de forma triangular,
prominentes y rizadas, en la base tiene tres verrugas,
el ojo es vivaz con un ribete carnoso pero abierto
hacia fuera y de color rojo. Su vuelo es pausado y
elegante, exteriorizando el buche, así como
la cola que la lleva abierta y arqueada en sus extremos
para arriba.
MEDIDAS Y FORMAS:
La cabeza, como hemos dicho antes, forma un cuadro con la frente, la
nuca y la parte alta, por delante el pico es romo, grueso y cae en
forma engatillada; de la punta de este a la parte de atrás de
la cabeza, suele medir de 55 a 65 mm el ancho de esta es de 28 a 30
mm. Las carunculas nasales (rosetas) deben formar un triángulo,
abriendo y haciendo prominencia donde une a la pluma de la frente.
A los dos años aproximadamente, las tienen notoriamente rizadas.
Las medidas han de ser: de la punta del pico a la parte más
alta de 21 a 24 mm y el ancho suele ser de la misma longitud. Debajo
del pico tiene tres verrugas, normalmente mas grande la del centro,
que a veces puede llegar al tamaño de un garbanzo pequeño,
la distancia de la base de esta a la parte mas alta de las rosetas
es de 22 a 26 mm. El ojo es grande y de tonalidad rojiza, así como
el ribete que lo circunda que será grueso y abierto hacia fuera;
la tonalidad del color rojo varía según la pluma del
animal, pero nunca tendera a ser negro; el diámetro exterior
del ribete viene a tener entre 11 a 13 mm.
El cuello es esbelto y recio; debajo de la verruga
central le sale una especie de papada, que continua
con el buche, el cual será ancho, rajado, descolgado
y redondeado en su base, no ha de ser demasiado voluminoso,
pues así es propicio a embuchamiento y a que
el palomo no se defienda bien en el aire; a este conjunto
se le denomina "delantera"; en la parte de
atrás del cuello se forma un morrillo que le
da un aspecto airoso.
El pecho es ancho, de unos 12 a 14 cm. y la longitud
proporcionada a esta anchura, o sea de 25 a 28 cm.;
el cuerpo no ha de ser horizontal, sino levantado adelante
y caído en la cola, la cual terminara bien cerrada
con las alas plegadas encima, llegando casi a la punta
de aquella; la pluma es fina y bien pegada al cuerpo;
las de la cola y las alas, anchas uniformes y redondeadas
en la punta. Las patas son altas y limpias de plumas,
los dedos largos y recios, el color rojo morado (pata
de perdiz); algunos ejemplares al andar o arrullar
muestran el muslo, lo que da mayor realce a la estampa;
a su vez no debe bajar la cabeza mas que la espalda,
ni arrastrar la delantera, pues con el roce llega a
formase una calva.
En el vuelo o salto corto, la cola se abre en abanico,
con los extremos ligeramente arqueados hacia arriba;
así mismo debe formar línea, la cola
con la normal del cuerpo, de lo contrario, es decir,
si la quiebra para abajo y eriza la plumas de esta
unión, formaría lo que se suele llamar "albardilla".
Al saltar ha de batir las alas con fuerza para elevarse;
en pleno vuelo mantendrá la postura, con el
buche descolgado, la cabeza en alto, o al menos no
bajándola de la línea del dorso y la
cola semiabierta y arqueada como hemos indicado antes;
al planear, las alas las pondrá en forma de "V" (hacer
el ángel).
El carácter del palomo buchón que nos
interesa, debe ser alegre, pues de esta forma en sus
movimiento puede exponer sus cualidades, ya que esta
raza se cultiva primordialmente para exhibición;
igualmente se valora el que sea volador y trabaje bien
a las palomas perdidas.
Las medidas que se han dado corresponden al macho
del buchón granadino; en la hembra disminuyen
un poco la del cuerpo en general y mas las de la cabeza,
rosetas, verrugas y ribetes, así como la forma
de la cabeza que no es tan chata como la del macho,
y el pico es algo mas fino y largo.
COLORACION DE PLUMA:
Hay una gran variedad de colores de pluma en este tipo de palomos, pues
pasa del negro al blanco, por una serie de grises, azulados, marrones
y rojizos y que además se denominan con un lenguaje propio.
Así se puede decir según la pluma; un palomo cuervo,
mulato, azul, peligraba, maracolor, bayo, rucio, plata, barquillo,
rosado, porcelana, zarandali, jazmín, etc., así como
las combinaciones de algunos de estos con el blanco, como: pintado,
aliblanco, colinegro, colibordado, chorreado, caratulo, bragado y algunos
mas. De estas plumas se aprecian sobre todo los colores puros y limpios
y de estos los oscuros, como azul, mulato y cuervo, por la calidad
de emplume y otros por su escasez y rareza, como barquillo y plata.
ESTANDAR BUCHON JIENNENSE
· Generalidades:
El palomo buchón Jiennense reúne los condicionantes de
muchas de las razas que hoy en día imperan por distintos lugares
donde se cultivan y prodigan éstas razas de palomos buchones.
La primordial o más exacta es, que no es una raza primitiva, sino
la consecuencia de diferentes cruces de distintas razas, hasta la consecución
de un palomo definido en sus características, que tras las consultas
con aficionados antiguos nos han hecho llegar a las conclusiones que
después desarrollaremos en sus distintos aspectos. Sí queremos
resaltar que, buscando los antecedentes generacionales, han aflorado
según los consultados, razas muy diversas, tales como buchón
valenciano, olguero, gorguero, rafeño, murciano, por lo que son
tan poco definitorias tal cantidad de razas, que obviamos el poder definir
cuál o cuales de ellas tienen preponderancia en los palomos actuales.
· Aspecto general: Su tamaño
es mediano, de cuello recio, esbelto, en posición
normal estirado, largo y echado un poco hacia atrás,
de pecho ancho, alas grandes y poderosas para el vuelo,
no debiendo sobrepasar las plumas de la cola, quedando
un par por encima de ésta, en su posición
de arrullo. No debe de arrastrar el buche por el suelo,
no bajo de patas, más bien un poco esbelto,
lo que le da un aspecto armonioso.
· Cabeza: Fuerte, no muy ancha
en su parte superior, pero si almendrada, formando
una línea elíptica desde la parte anterior
a las rosetas, llamado hachazo, si no formando una
línea regular.
· Ojo: El iris debe ser rojo
pigmentado, brillante en los azules, negros, toscados,
mulatos y colores afines, siendo en los de pluma clara
como bayos, cenizos, blancos y de color rosa, anaranjados.
En ninguno de los casos de color amarillo o verdoso.
· Pico: En su primera edad
da la sensación de ser más bien largo,
pero a medida que va alcanzando madurez, engordando
las rosetas, hasta el inicio de la parte posterior
del cuello, no debiendo de presentar hendiduras tras
las rosetas, desaparece esa largura aparente de su
primera edad. Deberá ser fuerte y algo romo,
no presentando forma de pico de loro. En la parte posterior
suelen aparecer en algunos ejemplares dos o tres verrugas,
no considerándose defecto no tenerlas.
· Rosetas o Carúnculas: En
su primera edad largas, lisas, hacia arriba, formando
dos triángulos, los cuales con la edad van aumentando
considerablemente.
· Patas: Deberán ser
proporcionadas al palomo, de un tamaño mediano,
no deberán ser cortas, ni demasiado altas, ni
ser calzadas de plumas, denotando un color rojo algo
moradas, cubiertas de escamas.
· Cerco de ojos: Este es un
detalle muy característico en nuestra raza,
debe ser de color gris intenso, en los azules y betún
en los negros, y rosado en los de pluma clara. Este
ribete debe ser fino y un poco pronunciado en su parte
anterior del ojo, aumentando un poco con la edad, tanto
el ribete como el abultamiento.
· Buche: Este deberá tener
forma de pera, no muy grande, algo descolgado, en posición
normal, no debiendo de arrastrarlo arrullando, evitando
con ello el balanceo en el vuelo. No debe de tener
el buche alto o subido a los lados del cuello. Posee
una irregular tirilla emplumada que parte el cuello
en dos mitades sin llegar al buche. No se considera
defecto el que no la tenga.
· Plumas: Pegadas al cuerpo,
brillantes y sanas, admitiéndose cualquier variedad
de tonalidad de color, pero siendo preponderante los
colores como los azules en primer lugar, toscados,
negros gotados o franciscanos, avionados, porcelana
o pelo de rata, cenizos, etc. La cola de tamaño
mediano, normalmente de 12 plumas, anchas y vigorosas.
· Conjunto en vuelo: Con el
cuello elevado por encima de la espalda, formándose
un morrillo al encontrarse con una paloma ajena, temblándole
ligeramente.
El buche descolgado en forma de pera, con las misma forma y posición
que arrullando, nunca descolgado exageradamente ya que daría lugar
al balanceo.
Las alas deberán llevar un movimiento acompasado y tirar los vuelos
en forma de remos.
La cola por sus extremos algo vuelta hacia arriba, no despreciando a
los que la llevan en posición plana.
ESTANDAR BUCHON RAFEÑO
· Genealogía: Durante la dominación árabe
de España, sobre el siglo VIII, -se dice- que
fue introducido en Andalucía un indeterminado
palomo no buchón, de cara y pico cortos y con
rafe o pliegue vertical en el buche. Sevilla lo adoptó y
se cruzó con lo que por entonces fuera el buchón
Gorguero y, después con el otro de nuestros
grandes palomos, el también buchón Colitejo.
El tiempo de consolidación de la raza, escapa
a toda especulación, contando con que se desconoce
incluso cómo serían por entonces estas
dos razas con las que se fundió. Tanta distancia
en el tiempo, hacen suponer que las transformaciones
hayan sido de consideración en todos los componentes:
creadores y creado. El buchón Rafeño,
el rey de la seducción, llega a nuestro tiempo
con la siguiente imagen:
· Morfología: Palomo buchón,
de buche amplio de superficie, redondeado, livianamente
colgante y algo sujeto de movimientos: cabeza ancha
y corta, dando el aspecto de cuadrada; pico el máximo
de corto y grueso; carúnculas nasales altas,
anchas y proyectadas hacia adelante. Miembro por miembro,
no tiene nada largo en su cuerpo. Su fisonomía;
es un cúmulo de proporciones armónicas
anchas y cortas, suaves y redondeadas. Es ancho de
pecho y hasta ligeramente ancho en su mitad trasera,
a la altura de la albardilla; de esternón corto
y poco prominente; corto de patas y cola, lo que le
da un cierto aire de rechoncho o achaparrado aunque
agradable. Cuando ha de bajar la cabeza, se le agacha
ligeramente la cola y su semblante es atractivo, acaso
de aspecto risueño.
· Temperamento: Es sumamente meloso e insuperable
en materia de seducción; bravo y noble, como
el toro de lidia; apacible y receloso a lo desconocido;
al arrullar, lo hace con garbo y da unos pequeños
saltitos girando en torno a la hembra pero, generalmente,
sin tocarla, manteniendo una delimitación de
distancias que sólo rebasará teniendo
exceso de celo, pero nunca ahuyentándola o molestándola;
arrulla a la hembra exactamente lo preciso y, acto
seguido, la anida o llama a un rincón, operación
que repite insistentemente, señoreándose
ante ella, hasta conseguir su propósito de emparejamiento;
soporta inalterable, como ningún otro, el juego
del «celo y hembreo» por el férreo
apego que tiene a su palomar y su condición
de celo equilibrado. De primera intención, soporta
la presencia de un macho ajeno a su palomar (no con
los de éste) aunque el intruso le castigue;
acoge la presencia de un congénere extraño,
abriendo las alas o accionándolas y llega a
simular la iniciación del vuelo para llamar
la atención del que le sobrevuele, a semejanza
del señuelo.
El enjuiciamiento, fiel determinante de su valía,
ha de realizarse en certamen de ámbito cerrado,
según el buen entendimiento de los jueces especializados
de la raza, cuyas formas estéticas y temperamentales,
regula el presente estándar.
ESTANDAR
· Aspecto general: En este apartado se integran
los rasgos típicos determinantes de la raza; las
características a las que no se puede aplicar
capítulo de puntuación por ser cualidades
ocultas, intangibles, como son los signos de nobleza
que aporta su herencia genética; la visión
armónica de conjunto y las proporciones de peso
y medidas. Es mediano de tamaño aunque se cultiva
o selecciona para tratar de aumentar su cuerpo, de forma
tal que puntúa más a medida que se aproxima,
proporcionalmente, a las cotas máximas. Actualmente,
el largo medio está entre 22 y 26 centímetros,
medición tomada desde el extremo anterior del
esternón, hasta el final de la cola, la proporción
de anchura, debe ser lo más aproximado a la mitad
de la longitud y el peso, entre 400 y 440 gramos.
· Cabeza: Debe ser ancha de ojo a ojo, con
hendidura palpable entre ambas cuencas que, a la vista,
aparenta ser plana por encima; corta de las carúnculas
nasales a la nuca, con aplastamiento de esta parte
trasera, que da el aspecto de ser cuadrada en su conjunto;
las plumas que le cubren el cráneo, deben ser
muy contraídas hacia éste, sedosas y
pequeñas, como si estuviera cubierto por un
fino y apretado terciopelo, marcando su estructura ósea.
Las carúnculas nasales y el cráneo, deben
estar totalmente unidos, sin espacio intermedio que
los separe y de mediar alguna distancia mínima,
habría de tener por esta parte, la misma anchura
que la frente, armónica en este sentido con
las carúnculas. El ideal, es ceñirse
al mínimo de distancia en el conjunto pico-nariz-cráneo-nuca.
· Ojo y Ribete del Ojo: El ojo, debe ser hermoso,
espacioso y estar situado a la misma altura de la cara;
de fuerte coloración, acorde con el color de
la pluma y denotando la salud, vigor y temperamento
del animal. El Ribete, está formado por una
orIa ligeramente espaciosa, lisa de rugosidad y plana
con respecto al ojo y a la cara; de color amarillo
pálido preferentemente, que se da en todos los
plumajes, y en segundo término, acorde con el
color de la pluma. Ambos, ojo y ribete, han de decantar
la buena raza, su finura y signos de nobleza y también
ojo y ribete, deben situarse lo más cerca posible
de la boquera o comisura del pico.
· Pico: Debe ser corto y grueso en grado superlativo,
con mucha curvatura sobre la parte alta de la mandíbula
superior, siguiendo la misma línea de altitud
que marcan las carúnculas nasales por su parte
frontal, de forma que, estando el animal erguido, la
punta del pico ha de estar en dirección al suelo
o aún más.
En menor grado, la mandíbula inferior también
debe curvarse hacia arriba por su parte externa, creando
así entre ambas esa deseada reciedumbre del
pico. Estas dos partes del pico deben estar perfectamente
encajadas entre sí y sin desviaciones laterales,
de boquera a boquera, debe tener una considerable anchura,
espacio éste que se denomina «boca» y
es la base, escasa base en dirección a la cabeza,
en la que han de cobijarse las carúnculas nasales,
en armonía con el conjunto de la cabeza. El
color del pico, debe concordar con el del plumaje y
este color del pico, no debe invadir el blanco harinoso
de las carúnculas para evitar la falsa impresión
de más pico y menos carúnculas nasales.
· Carúnculas nasales: Deben ser anchas,
más que la anchura trasera del pico, situadas
todas sobre él, sin montarse sobre la frente
y de similar anchura a la de la cabeza; desde el pico,
deben ir ensanchando gradual y aceleradamente hasta
el final, formar un arco sobre las boqueras -de una
a otra- y sin más ondulación que la del
propio arco, proyectadas hacia arriba e inclinadas
hacia adelante por su parte alta; su configuración,
debe ser lisa de rugosidad o descomposición,
compacta. Si a los 3 o 4 años, aparece esta
descomposición, sólo será admisible
con reservas. En este caso, deberán ser igualmente
uniformes entre sí; que el rizado o descomposición,
lo sea a pequeñas partículas y que no
invada la frente al aumentar de tamaño la carúncula,
ocasionando el despeinado de la pluma al ocupar la
misma base que ésta.
· Verrugas: Las verrugas, son unas membranas
carnosas situadas en la parte inferior del pico, similares
en composición y colorido a las carúnculas
nasales. Es apetecible como ideal, que sean tres del
tamaño de vezas, más abultada la del
centro o que tenga sólo una, la que en el caso
anterior sería la del centro, que aún
habría de ser mayor o, en último término,
las dos laterales. Puntúan por este orden. En
su configuración ideal, habrían de guardar
proporción dimensional y estética con
las carúnculas y formar el tan deseado «rosco» en
torno al pico que tanto favorecen el global de la cabeza
y la puntuación en cada uno de los apartados
y en el aspecto general. La falta en más o menos
proporción de estas verrugas, es defecto de
estética, no de escasez de raza.
· Buche: De amplia superficie, toda la base
de su redondez, sobrepasa el diámetro del pecho:
hacia abajo, quedando colgante sin exceso y ancho,
y por los lados, cubriendo con amplitud los codillos
de las alas. Al grosor del cuello, también afecta
en este sentido, pues, es apetecible que, de la parte
trasera del cuello, le caiga una pequeña porción
de pluma sobre el morrillo o jiba; la jiba, sólo
quedará al descubierto cuando el animal ha de
agachar la cabeza o cambiar su posición de erguido;
su magnitud de pluma, es grande y suave, rizada y esponjosa;
es poco abultado hacia adelante y algo rígido
de movimientos; todo él, se funde como un solo
cuerpo en su unión con el tronco; tiene un pliegue
vertical en el centro, denominada «rafe» de
lo cual el Rafeño recibe su nombre. Este «rajado
de buche», se inicia bajo el pico y surca su
parte frontal hasta la altura de la quilla, quedando
excluidos los bajos del buche. Por esa parte, hurgándole,
se observa que apenas si le nacen plumas y, las colindantes,
se le inclinan hacia dentro. Es apetecible que arrulle
más bien erguido y que entre arrullos, adelante
el pecho, con un ligero arqueado de cuello y favorece
su estética que grife un poco la pluma bajo
la nuca, no más alto. El buche en su aspecto
pluma, ha de ser de amplia base y toda ella cubierta
de tornasolado.
· Patas y Canastilla: Las patas, deben ser
cortas y recias, ligeramente separadas entre sí,
limpias de calzas y escamas y tibia y peroné han
de formar un conjunto angulado al tacto; las uñas
deben ser pequeñas y poco curvadas. La Canastilla,
la forman las plumas que le nacen en la pechuga al
cruzarse sobre el esternón o quilla. En el Rafeño,
estas plumas son abundantes y le deben cubrir buena
parte de la pata, hasta pasada la rótula (anilla
de 9 mm.).
· Dorso, Albardilla, Cola y Alas: El Dorso
o espalda, debe ser de constitución ancha, como
toda la parte frontal del animal y la pluma aplanada
sobre el cuerpo tanto por encima de las coberteras
como entre ellas; su parte trasera, a la altura de
la albardilla, continúa siendo ligeramente ancha,
ocasionando una relativa redondez exterior y lateral
en todo lo que sería la última remera
de cada lado. La Albardilla, ha de ser ancha y bien
poblada en toda su extensión y formada por tandas
de plumas amplias y debidamente escalonadas. Por esta
parte, tampoco debe erizar la pluma o cuanto menos
mejor. La Cola, habrá de ser corta y ancha en
proporción con la albardilla y las plumas, separadamente,
también son anchas y de poca longitud. En el
percheo, lleva la cola casi totalmente abierta y ligeramente
inclinada hacia abajo, aunque no puntúa menos
si es más plano y abre más la cola. Las
Alas, deben ser cortas, redondeadas y de amplia superficie,
pluma ancha y unas sobre otras, más montantes
de lo normal, aunque con la debida aireación
en las denominadas dedos; la separación entre
ambas tandas de remeras, es poco perceptible con respecto
a la inclinación de las plumas, siendo más
largas por este lugar intermedio: deben llegarle hasta
el final de la cola, situadas por encima de ésta
y no colgantes; las secundarias, deben asentar bien
sobre la albardilla, redondeándola.
· Colores: Se admiten todos los colores, incluidos
los blancos, puntuando menos los desequilibrios melánicos
o la irregular aparición de plumas blancas intercaladas,
principalmente en las alas.
CONSIDERACIONES AL MARGEN DE LA PUNTUACION
El Rafeño es un animal receloso y huraño
a lo desconocido, de ahí que requiera de un
adecuado entrenamiento para no hacerle recelar del
territorio que sobrevuela. De pichón, en los
primeros vuelos, debe hacérsele acompañar
de palomos que vuelen en amplia circunferencia para
hacerle conocedor de la zona que ha de ser su ambiente
y en los primeros celos, de hembras de vuelo largo.
Con este adiestramiento, que no todos necesitan, se
propicia el que salga volador en cuyo caso, vuela tanto
o más que el buchón que más y
con la facultad a su favor, de poseer mejor condición.
Con el adiestramiento, se evita que sea de corto vuelo,
denominado «tornero». La zona que no sobrepasa
deja de hacerlo por miedo, no por falta de facultades
físicas.
En vuelo, las características más diferenciadas
y las que no se le dedica interés selectivo,
son que lleva el cuello curvado de su nacimiento hacia
abajo y sobre la mediación del cuello, inclinado
hacia arriba, formando un acentuado arco inverso; el
buche lleno en más o menos proporción
y colgante más que arrullando. Esta configuración,
le deja con el morrillo o jiba sobresaliente con respecto
al resto del cuerpo y acrecienta esta sensación
el hecho de que lleva la cola semicerrada y ligeramente
caída. No a todos se les aprecia mucho esta
característica, pero es propia de la raza aunque
poco apreciada.
ESTANDAR BUCHON MARCHENERO
El antiguo Buchón Marchenero era un animal
de las mismas características morfológicas
que el actual pero mucho menos agudizado y por cultivo
genético, por acumulación selectiva de
los propios factores determinantes de su estirpe, a
través del tiempo, ha venido mutándose
hasta conseguir las características que actualmente
posee. Tuvo su origen de aparición sobre los
siglos XV o XVI en Sevilla.
Podría definirse como de muy poca carne y huesos
livianos. El resto, mucha pluma. Su configuración
la regula su rizada y esponjosa pluma.
Es un palomo de «postura» y se denomina
así por razón de que ciertas peculiaridades,
ha de mostrarías en la forma o postura que adopta
al volar. Lo hace articulando más las puntas
de las alas que el resto de ellas, nunca rema ni planea,
nada más que en el momento de posarse. Su configuración
no se lo permite: la cola, al estar metida hacia dentro,
le frena y la concavidad de las alas, le hacen descender
rápidamente. En vuelo, a pleno celo, se le puede
apreciar:
a) Cola abierta y metida hacia adentro en forma de
cola de langosta.
b) Rizados de las plumas de la albardilla, apareciendo
como doble cola.
c) Buche lleno, redondeado fijo y colocado de tal
forma que no imposibilite su propia visión,
dando la impresión a tenor de cuanto antecede,
de una semiesfera en vuelo.
Su estructura ósea es pequeña, pero
su aspecto general, como consecuencia de su abundante
pluma y configuración de volúmenes en
lo ancho como en lo largo, lo hacen definirse como
de tamaño grande.
Por temperamento, es dócil, ardoroso y arrogante.
Tiene grandes dotes para la conquista, por lo que se
le utiliza para el vuelo deportivo de la suelta en
celo (volar a pleno celo y sin hembra).
ESTANDAR
· Aspecto general: En este apartado se ampara
el determinante de la raza; se condensa su herencia genética,
sus signos de nobleza; la visión armónica
de conjunto; las características que no tienen
apartado para la puntuación y todas las cualidades
ocultas, no tangibles, que sólo sabrá entrever
el auténtico conocedor de la raza. Su peso oscila
sobre los 350 gramos y su largo entre los 25 y 28 cm.,
medición tomada desde la parte delantera de la
quilla, hasta la punta de la cola estirándola
hacia atrás para tal medición; el ancho
proporcional del pecho, debe ser la mitad del largo.
Cabeza y cola en vuelo, irán a la misma altura,
armónicamente.
· Cabeza: (Comprende: Cabeza completa, Ojos,
Ribete ocular, Pico y Carúnculas nasales).
La Cabeza, vista de frente, es estrecha y fina, ensanchándose
progresivamente desde la comisura del pico hasta la
altura de los ojos; mirada de perfil, es mediana, formando
una concavidad sobre las carúnculas nasales,
por ser éstas pequeñas. El Pico, es medianamente
corto y fino y el superior es algo más grueso
por la parte que inicia su curvatura hacia abajo. El
cerco del ojo o Ribete, es fino y casi cubierto por
la pluma que le circunda, sobre todo por la parte superior.
El color del ojo, ribete y pico, va estrechamente relacionado
con la pigmentación y melaninas propias del
color de la pluma y estado de vigor por edad. Las plumas
que le cubren las mejillas, llamadas «tufos» forman
una ligera prominencia al cubrirle los orificios auditivos.
· Buche, Cuello y Pecho: El Buche, es esférico
y voluminoso, elevado sin exceso y sin colgar demasiado.
Arrullando, esta redondez, comprende desde la parte
baja del pico, dejando un ligero espacio, hasta sobrepasar
el esternón o quilla hacia abajo, pero sin llegar
al suelo tanto como para dar motivo a estropearse;
en posesión estática o erguido pero sin
estar asustado, esta redondez, se torna en más
aplanada hacia el cuerpo y menos voluminosa. La pluma
del buche, también es mayor de lo normal, sedosa
y esponjosa y, entre ella, abundan esas «cerdas» peculiares
de la raza, que se describe en el apartado Calidad
de Pluma. En todos los casos las plumas del buche,
lateralmente, han de cubrir los codillos de las alas.
Partiendo de la parte baja del pico y surcando toda
la frontal del buche, tiene un pliegue vertical que
da la sensación de que el buche estuviera rajado.
Hay ejemplares que, además de este pliegue central
descrito, tienen otros dos laterales gemelos pero de
corta dimensión, que penden bajo la boquera
o parte trasera del pico. Otra peculiaridad del Marchenero,
es que produce unos movimientos alternativos casi continuos,
consistentes en inflar y desinflar la parte alta del
buche, que dan la sensación de que fuera un
movimiento nervioso. Simultáneamente, adentra
la cola y acto seguido inicia el arrullo o el vuelo.
El Cuello, es ligeramente corto y grueso por el aspecto
que le da el espesor de su abundante pluma: larga,
ancha y rizada. Al finalizar la cabeza, se inicia una
suave y amplia curva que llega hasta el dorso pasado
el morrillo y por delante se funde con el buche, formando
un contorno armónico y compacto. El Pecho, es
ancho, también por la apariencia que aporta
su erizada pluma; el esternón o quilla, es muy
corta y con escasa dimensión, en profundidad,
entre su parte baja y el dorso. Esta quilla, es también
de pluma larga y rizada y donde convergen las puntas
de las plumas de ambos lados, al encontrarse, producen
los rizos especiales que se denominan «canastilla».
Esta, al cubrir buena parte de la caña de la
pata, hasta la rótula, reduce la parte vista
de la pata.
· Albardilla, Moña y Dorso: En el Dorso,
en la parte exterior de las alas tiene la pluma más
sentada que por otras partes del cuerpo y por entre
ellas, se proliferan esas cerdas a describir. En la
parte central del dorso, en la unión entre ambas
alas, la pluma es erizada y sedosa y va aumentando
de dimensión a medida que va perdiendo el cobijo
de las remeras secundarias hasta llegar a la moña.
La Albardilla, es muy ancha y abundante en pluma, sin
lugar alguno que así no lo sea y la Moña,
final de la albardilla, es superabundante de pluma,
larga y erizada, como el nombre indica. Las plumas
de la moña, cubren una buena parte de la cola
y, en consecuencia, cuando el animal baja la cola,
esas largas plumas de la moña o la parte montante
sobre la cola, al continuar más rectas hacia
detrás por no tomar la curvatura, ocasionan
la apariencia de tener dos colas: de ahí la
denominación de «doble cola». Esta
cualidad, destacada, no la tienen todos, pero si en
más o menos proporción, todos la apuntan.
Resultan algo más largos cuanto más acuciante
es esta cualidad, no tildados por ello.
· Cola: Corta, formada por 12 plumas cortas
y proporcionalmente anchas que en más o menos
proporción, arrastra por el suelo y con la continuidad,
rompe o deteriora las seis u ocho centrales. Posada
el animal, medio celo, tiene la cola casi vertical
al suelo (depende del grado celo). Arrullando y con
celo, ya llega a formar un rectángulo cuerpo
cola. La cola, es abierta y, al inclinarse hacia delante
por debajo del cuerpo, con las plumas centrales, le
cubre las patas y con las laterales los costados. De
ahí que se diga: está debidamente «cubierto» o
realiza un buen «reparto» de cola. La figura
estándar, es el verlo imaginativamente con la
cola rota por las plumas del centro.
· Patas: Medianas de altura, finas y limpias
de pluma. Aparentan ser más cortas de lo que
lo son por la parte de rizos de la canastilla que le
cubre totalmente el muslo, incluso pasada la rótula.
Entre arrullos se estira, empinándose sobre
los dedos. Anillas de 7 a 9 mm.
· Alas: De plumas anchas y no muy largas. En
comparación, más largas las plumas secundarias.
Debe llegar hasta el extremo de la cola, forzada en
paralelo para su medición. Característica
de la raza, es que el ala, vista o palpada por debajo,
es cóncava a la altura del codillo.
· Colores: Se admiten todos.
· Calidad de Pluma: Se regula en este apartado,
la calidad en sí de la pluma y su conservación
en buen estado y acorde con la raza. El rizado, esponjosidad
y sedosidad, son sus características. Menos
las remeras, la cola, todas tienen la particularidad
de tener una curvatura hacia detrás de unos
45 grados y forman unos conjuntos aislados de plumas
que son los que producen la esponjosidad aún
sin excitación por celo. Básicamente
por entre las coberturas y en el buche, le nacen unos
finos pelos que se denominan «cerdas»,
que son una fina caña de pluma con un pequeño
moño de pluma sólo en la punta.
· Defectos: Buche escaso; demasiado alto, más
si le dificulta la visibilidad; muy colgante, más
si está deteriorado; albardilla estrecha; el
no adentrar bien la cola o que sea larga; que la rotura
de la cola no lo sea por el centro que denotaría
el volar o posarse torcido; muy alto de patas; alas
colgantes (aleto) o que no denoten la debida concavidad;
que sea carnoso o desproporcionado, que sea escaso
de pluma; que tenga la cabeza desproporcionada y carente
de suavidad de líneas. Y, en general, son defectos,
todo cuanto vaya en contra de las descritas propiedades
de la raza.
· Observaciones: Hay ejemplares, los menos,
que no parten la cola y sin embargo son muy buenos
en el aire, otros, aún siendo cerrados de cola
también son buenos en el aire. De todas formas,
es interesante resaltar que sólo son aptos para
exposición, aquellos animales que sus cualidades
las pueden demostrar en la mano, en el encierre o en
un percheo interior oque por su contextura aparenten
ser buenos en el vuelo.
ESTANDAR BUCHON GADITANO
GENEALOGIA:
Hasta principios del siglo XX, se volaron en Cádiz
y su provincia, tres razas de buchones:
- La antigua buchona procedente del Levante español,
la cual volaba con su cola llana.
- La Rafeña.
- La Marchenera, a esta última por aquellos
años se la denominaba en Cádiz y en otras
partes de España “Coliteja”, por
la forma en que colocaba su cola durante el vuelo (en
forma de teja Árabe).
Durante la primera y segunda década del siglo
XX, se consigue un tipo de buchona producto de los
cruces efectuados con las razas mencionadas anteriormente,
y tras varios años de rigurosa selección,
se obtienen las características del Buchón
Gaditano, las cuales se describen en su estándar.
MORFOLOGIA:
Palomo de tamaño medio, de 350 a 450 grs. de
peso., de amplio buche, redondeado en forma de media
esfera. En reposo y visto de frente, presenta una hendidura
o separación central y vertical, que lo divide
en dos cascos. El Buche debe cubrir los codillos y
dejar despejada la cabeza.
Su cabeza es alargada y almendrada, formando una elipse
(línea curva) desde el pico hasta la espalda
(conjunto del pico, cabeza y plumas posteriores del
cuello). Es muy armonioso en sus líneas, y exuberante
en cuanto a su aspecto general y diversidad de colores
en su plumaje. Esbelto de patas y muslos, ancho de
pecho, el cual queda tapado en sus laterales y parte
baja por el buche. La forma del cuerpo es triangular,
y el conjunto de su terminación es de forma
cerrada o acuñada (cola y alas). Es un palomo
temperamental, que tiene muy definidas las características
esenciales del buchón ladino: persecución,
seducción y conservación (siendo un palomo
conquistador, meloso y muy volador). Estas características
son innatas en él, debido a la selección
llevada a cabo por medio de las sueltas y hembreos.
ESTANDAR
· ASPECTO GENERAL :
Se juzgará sin cogerlo y en primer lugar, en
su puntuación son factores determinantes:
Su esbeltez, proporción en su conjunto (buche,
cuerpo, patas, terminación y plumaje perfecto)
forma elíptica de enlazar la cabeza con la espalda,
formando un morro de suave caída. Su cabeza
levantada y despegada del buche, y su mirada viva.
Su longitud ideal oscila entre 22 y 26 cm. (medida
desde el principio de la quilla hasta el final de la
cola).
( Este apartado se enjuiciará preferiblemente
en primer lugar con el objeto de que la paloma no pierda
su aspecto físico una vez manipulada para enjuiciar
otros apartados de su morfología. La puntuación
de este apartado quedará abierta a posibles
modificaciones, si en el transcurso de su enjuiciamiento
observamos alguna anomalía, la cual no esté recogida
en los ocho apartados restantes ).
· CABEZA :
Alargada y de forma almendrada. Cuanto más
distancia exista desde el ojo al pico, será mejor.
El cuello amorrillado hasta la espalda.
· OJOS :
Cuanto más distanciados del pico mejor. Deben
ser amplios y puros, con un ribete a su alrededor fino
y de color gris blanquecino. El color varía
desde el anaranjado hasta el guinda/negro.
· PICO :
Medianamente corto y fino. Su parte superior debe
de seguir la línea elíptica de la cabeza.
Su tonalidad varía según el plumaje,
y va desde el blanco marfil al negro.
· CARUNCULAS NASALES :
( NARICES )
De forma triangular y despegadas de la cabeza. De
tamaño medio y de color blanquecino.
· VERRUGAS : ( Protuberancias )
En los machos adultos se pueden manifestar. Su tamaño
no es muy abultado. Es deseable que posean tres, una
a cada lado del comienzo del pico y otra central debajo
de este.
· PAPADA :
Se denomina al enlace entre el comienzo del pico y
el buche.
Característica esencial de esta raza, ya que
no debe dejar vacío este espacio.
· BUCHE :
Amplio, en forma redonda, casi de media esfera. En
reposo y visto de frente es deseable que presente una
línea o hendidura vertical que lo separa en
dos mitades o cascos.
El buche debe rebasar los codillos (anchura del cuerpo)
en una medida de 1 cm. y 2 cm. por debajo.
Por la esbeltez y verticalidad del palomo, visto de
frente, el buche debe dejar ver claramente la cabeza
y las patas.
(Será más meritorio que lo cierna y
lo mantenga).
· CUERPO:
Ancho de pecho, la medida aproximadamente serán
las dos terceras partes de su longitud. Debe formar
un triángulo isósceles hasta la unión
con la rabadilla.
Es plumoso y de esqueleto proporcionado, capaz de
albergar ampliamente a sus pulmones y corazón
(condición esta indispensable para el vuelo).
· ALAS:
De plumas medianamente anchas y largas, deben llegar
hasta el final de la cola y por encima de esta, uniéndose.
Será penalizado el que se cruce en más
de un centímetro del final de estas, o que por
el contrario tenga sus terminaciones separadas en exceso.
Es meritorio el que posea once plumas de vuelo.
· RABADILLA (Albardilla):
Poco abultada y muy plumosa, pero apretada. Debe seguir
la línea triangular del cuerpo hasta su unión
con la cola.
Nunca debe dejar vacíos los lados, ni ser más
amplia (ancha) que la terminación del cuerpo.
Cuando efectúa trabajo en vuelo, la hincha
y levanta ahuecándola.
· COLA:
Corta y cerrada en forma de cuña, de 3 a 4
cm. aproximadamente de ancha y otros tantos de larga,
contando a partir de la terminación de la albardilla.
En vuelo la lleva cerrada y plana, y cuando entra,
sale o perchea, la ahueca hacia abajo en forma de concha.
Cuando efectúa trabajo en vuelo, acentúa
aún más su forma ahuecada y de concha.
Cuando arrulle, se mueva y la abra, no debe sobrepasar
el ancho de ésta, la anchura de los codillos,
ni meterla con exceso hacia dentro.
· PATAS:
Esbeltas y medianamente finas, limpias de plumas.
El colorido es rojizo.
En los ejemplares con mezclas de colores en su plumaje
(Jabados en negro, Jabados en Tostado, Berrendos, etc.
), se admitirán uñas de distinto color.
· COLORES:
En esta raza hay gran diversidad de colores partiendo
de las plumas bases: azul, negro y rojo (tobi).
Se admiten todas las tonalidades, incluso mezclas
de colores, valorándose el que sean uniformes.
· CALIDAD DE PLUMAS:
Pluma mediana, abundante y sedosa al tacto. Algunos
ejemplares pueden presentar celdas (palmeritas) entrelazadas
con las plumas del buche y parte superior de las alas,
lo cual es meritorio por ser este un rasgo de pureza
en esta raza.
DEFECTOS
– Palomo largo o corto.
– Palomo con peso fuera del estándar.
– Quilla defectuosa o doblada.
– Cabeza muy reforzada, muy fina o estrecha
y no almendrada.
– Ribete del ojo de color rojo (penalizar en
apartado de cabeza).
– Buche excesivamente alto (tapón) o
demasiado bajo (descolgado).
– Palomos aletos: de una o dos alas.
– Alas cortas o largas.
– Alas cruzadas a más de un centímetro
o abiertas en exceso.
– Alas ahocinadas.
– Alas abanicadas (barajadas)en exceso.
– Rabadilla demasiado corta, ancha o poco plumosa.
– Cola larga, ancha o no acuñada.
– Meter la cola en exceso.
– Abrir la cola sobrepasando el ancho de los
codillos.
– Plumas en las patas.
– Mezcla de dos o más colores sin guardar
una uniformidad.
– Plumas roídas, guías rotas o
falta de plumas.
(Los conceptos a penalizar que no tengan contemplación
en la planilla de enjuiciamiento, serán restados
del apartado de aspecto general).
MOTIVOS DE DESCALIFICACION
· Palomos enfermos, mutilados, obviamente manipulados,
quistes, falta de higiene y manifestación en exceso
de cualquier tipo de parásito
ESTANDAR BUCHON LAUDINO SEVILLANO
· Genealogía: Tiene su origen genético
en el resultado de cruzar el Laudino Valenciano con
un determinado Rafeño altamente influenciado
por el Gorguero y algo de Marchenero antiguo (ambos
buchones). De aquella inicial hibridación, sobre
los años 1.939/40, se modificaron ciertos caracteres
estéticos y eliminados otros de condición
o comportamiento, consiguiendo así un prototipo
distinto del resultado que, en principio, aportaron
las razas que lo integran. Ya, con la debida fijación
selectiva, nace en Sevilla el Buchón «LAUDINO
SEVILLANO»
· Semblanza: Palomo Buchón, de buche
redondeado en forma de pera y de pluma sedosa y esponjosa;
tamaño mediano y de gran armonía de proporciones;
ligero de peso; patas medianas y de constitución
fuerte. Su cabeza, constituye uno de sus principales
determinantes estéticos; suavidad de líneas
curvas; desarrolladas carúnculas nasales; pico
mediano y grueso y ojos vivaces de orIa plana y ligeramente
espaciosa de color pajizo preferentemente.
· Temperamento: Ágil, dinámico,
altamente temperamental y con gran apego a su territorio.
Sus acuciantes dotes de seducción, su arrullo
de tonalidad grave, su comportamiento meloso con la
hembra y la particular facultad para el vuelo, efectuando
distancias en búsqueda de emparejamiento, le
hacen ideal para la «suelta en celo» (tiempo
en vuelo sin hembra) para cuyo fin se destina y selecciona.
Ha de cuidarse, pues, de su moderada constitución
atlética y de su dulzura con la hembra, sin
que por ello pierda nada de sus características.
Todas estas particularidades han de valorarse en certamen
de ámbito cerrado, según el entendimiento
de los jueces especializados de la raza que regula
el presente estándar.
ESTANDAR
· Aspecto general: En este apartado se integra
la puntuación por proporciones o visión
armónica de conjunto; los signos de nobleza o
determinantes ocultos de la raza y todas las cualidades
deseadas son de las razas matrices que lo formaron. Las
proporciones deseadas son: largo de 23 a 28 centímetros,
medición a tomar desde el extremo anterior de
la quilla hasta el final de la cola; anchura del pecho,
lo más aproximado a la mitad del largo y el peso,
entre 410 y 460 gramos. En posición estática,
el cuello debe ser erguido, esbelto.
· Cabeza, línea que configura su entorno:
Rigurosamente uniforme y suave la curvatura o silueta
de su cabeza; sin el más ligero promontorio
ni hendidura en toda su trayectoria desde la punta
del pico a la nuca, acentuada en los dos extremos;
mediación del pico y poco antes de la nuca.
Esta armonía de línea, sólo será interrumpida
temporalmente, por el lugar que ocupan las carúnculas
nasales; prescindiendo imaginativamente de éstas,
ha de observarse que cabeza y pico aisladamente, siguen
la misma línea ovalada. Se dice que la cabeza
de un Laudino Sevillano, es «almendrada» por
la similitud de su silueta con la de una almendra por
su parte más curvada, o que es «acarnerada» por
el parecido con la frente de carnero. La pluma, debe
ser corta, suave y bien asentada.
· Carúnculas nasales: Deben ser abundantes,
con uniformidad entre ambas y con el mínimo
de rugosidad; abiertas por la parte alta, junto a la
frente; en disminución hacia la comisura del
pico, en línea ovalada; llenas, repletas y desprendidas
hacia arriba: similar a un triángulo equilátero,
redondeado por sus ángulos y algo por sus caras.
Vistas frontalmente, con el pico como primer plano,
las carúnculas nasales, deben tapar parcialmente
la frontal de la cabeza, con un reparto uniforme.
· Verrugas: Las verrugas, son unas membranas
carnosas y redondeadas, similares en composición
y colorido a las carúnculas nasales, situadas
en la parte inferior del pico. Como ideal, debe tener
tres del tamaño de vezas remojadas y más
abultada la del centro, aisladas entre sí, delimitando
el contorno de cada una aunque estén juntas.
Puede tener una sola, la del centro, que habría
de ser más gruesa o las dos laterales, puntuándose
por este orden. Las verrugas, unidas a las carúnculas
nasales en círculo, es apetecible que formen
la apariencia de una especie de «rosco» que,
como factor estético, favorece el conjunto de
la cabeza.
· Pico: Mediano y grueso, en forma de piñón;
la mandíbula superior, por encima, debe tener
su propia curvatura, más agudizada que la de
la cabeza, pero siguiendo desde su parte trasera, el
mismo trazado o armonía de línea con
el resto de la cabeza; en la mandíbula inferior,
la curvatura hacia arriba, es más leve; ambas
mandíbulas, deben estar perfectamente encajadas
entre sí y sin desviaciones laterales; si la
superior rebasa a la inferior, sólo será admisible
mínima dimensión, sobre 2 m/m. del revestimiento
del pico; la coloración, va estrechamente relacionada
con la pigmentación propia o plumaje, siendo
deseable, dentro de lo posible, las tonalidades claras,
como hueso, cuerno... si por otras partes del cuerpo,
no presenta síntomas de albinismo.
· Ojos: Los ojos, deben ser hermosos espaciosos;
estar situados más cerca de la boquera que de
la nuca e inmediatamente encima de una supuesta recta
boquera - nuca o incluso tocándola; ni sobresaliente
ni hundido con respecto a la cara y su color, acorde
con el del plumaje pero de fuerte coloración,
denotando la fogosidad del animal y sin manchas en él
por desequilibrio melánico.
· Ribete del ojo: Las membranas que circundan
los ojos, deben ser una orIa espaciosa, situada en
el mismo plano de altitud que el ojo y la cara y de
color amarillo pálido con preferencia o, también
blanco como la carúncula nasal o según
el plumaje, puntuándose por este orden. En todo
caso, no debe ser carnoso o abultado para no hacerle
perder la redondez interior ni el volumen del ojo.
· Buche: Abultado, redondeado y medianamente
colgante, tomando como base la quilla, en forma de
pera; de pluma sedosa y esponjosa; con los extremos
laterales debe cubrirle los codillos de las alas e
incluso rebasarlos; el tornasol del buche, ha de llegarle
hasta final de lo que en sí es buche, hasta
la quilla. Partiendo de la parte baja del pico y surcando
toda la frontal del buche... es deseable que tenga
un pliegue vertical que aparenta, en su caso, el estar
rajado, se denomina «buche rajado» y es
una cualidad muy estimada.
· Alas: Han de llegarle hasta el final de la
cola, situadas por encima de ésta; debe reponer
con firmeza, después de habérsela estirado;
es sumamente estimado el que tenga once plumas primarias.
· Albardilla, cola y patas: La albardilla,
ha de ser ancha, siempre que su exceso, no de motivo
a que ahueque la cola, admisible esta caída
de cola sólo en mínima proporción.
La cola, debe ser mediana y plana y en la mano aparentarlo.
Las patas, deben ser medianas y con aspecto de fortaleza
(se utilizan anillas de 9 mm), las uñas, también
deben ser medianas.
· Colores de pluma: Se admiten todos los colores,
puntuándose menos los que tengan intercaladas
plumas blancas por desequilibrio melánico.
· Defectos: Buche pequeño, descolgado
o rozado; Tamaño o Peso desproporcionado; Cabeza
falta del armónico arqueado exigido; Carúnculas
Nasales escasas o desiguales; Pico fino, en forma de
punzón, sobresaliente con exceso la parte superior
en forma de gavilán, que la mandíbula
inferior esté inclinada hacia abajo semejándose
a un plátano; Ribete del Ojo carnoso; Pluma
mal constituida, defectuosa o mal cuidada; Alas colgantes
(aleto), no llegarle hasta el final de la cola; Cola
caída o ahuecada con exceso o algo subida por
los lados. Maltratar a la hembra. Y, en general son
defectos, todo cuanto vaya en contra de las descritas
propiedades de la raza, teniendo más tolerancia,
los pequeños desequilibrios entre las características
de las razas que lo integran, que las influencias extrañas
a estas razas.
· Observaciones: Las formas óptimas
y proporciones a que se refiere el presente estándar,
han de considerarse en plenitud de desarrollo, cumplido
el tercer ciclo de muda, a los dos años y medio
aproximadamente. En las hembras, por lo general, sus
rasgos son menos agudizados.
ESTANDAR BUCHON COLILLANO
· Genealogía: Tiene su origen genético
en el resultado de cruzar primero el desaparecido Buchón
Gorguero con el antiguo Buchón Marchenero, por
entonces denominado Colitejo y después cruzado
con el Quebrado Murciano. De esta hibridación,
nace un fenomenal palomo de difícil equilibrio
entre características heredadas muy dispares,
compensando formas o extrayendo las deseadas de cada
raza para lograr este extraño y espectacular
equilibrio que tiene básicamente en vuelo este
pequeño y maravilloso monstruo de la estética.
Consolidado ese gran compendio en grado, formas y proporciones,
nació en Sevilla, sobre la primera década
del siglo xx; el palomo Buchón Colillano.
· Morfología: Palomo buchón,
de buche abultado, ovalado o redondeado y ligeramente
colgante, situado en la parte frontal del pecho y rebasando
hacia abajo la altura de la quilla; cuello largo, ancho
e inclinado hacia arriba o hacia atrás en todas
las facetas de su comportamiento estético; cola
llana, de lo que recibe su nombre, rico en pluma, erizado,
esponjosa y suave, cuerpo mediano y ancho de pecho;
del ojo a las patas, se podría trazar una línea
completamente perpendicular, quedando el pecho adelantado
y erizadas uniformemente las plumas de la nuca. «Colocado
en vuelo», posición óptima y momento
crucial que determina su valía, presenta la
siguiente imagen: Vuelo altamente reposado y majestuoso,
con la parte anterior del cuerpo algo más elevada
que el resto, proyectando las puntas de las alas hacia
adelante, lo que ocasiona su lentitud y el airoso contoneo
que se denomina «estilo de brazos»; cola
totalmente abierta y plana; cabeza alta, mirando su
entorno por encima del cuerpo. Es considerado palomo
de «figura o postura» en función
de la figura o posturas peculiares de su constitución
morfológica.
· Temperamento: Arrogante, de aire altanero
y aspecto orgulloso y desafiante. Tiene buen apego
a su palomar y se tiene habitualmente suelto en celo
para la contemplación de sus peculiares formas.
No se le exige grandes distancias en el vuelo, pero
si que mantenga el máximo de tiempo su posición
de «colocado», lo que realiza más
frecuentemente cerca de sus dominios o cuando le acompaña
una pieza (paloma) desconocida para él.
El enjuiciamiento, como determinante de su valía,
ha de realizarse en certamen de ámbito cerrado,
según el entendimiento de los jueces titulados
y especializados de la raza, conocedores igualmente
de las razas matrices que lo integran y sus factores
compensatorios cuyas formas óptimas, se regulan
por el presente estándar.
ESTANDAR
· Aspecto general: En este apartado se recoge
la puntuación por proporciones o armonía
de conjunto, la determinación del grado máximo
de una cualidad heredada sin que esta merme otra cualidad
contrapuesta e igualmente básica y las proporciones
de peso y medidas. El largo ideal oscila entre 25 y 30
centímetros, medición tomada desde el extremo
anterior de la quilla, hasta el final de la cola, la
anchura proporcionada del pecho debe ser la mita de la
longitud, el peso debe bascular entre 410 y 460 gramos.
Se utilizan anillas de 9 mm.
· Cuello, Cabeza, Pico y Ojo: El cuello en
este palomo, es una cualidad determinante de la raza;
debe ser largo, ancho por el espesor y erizado de su
pluma, inclinado hacia atrás junto al tronco
y hacia adelante poco antes de la altura de la nuca,
como el cuello del cisne, formando una «S» desde
principio de la cabeza hasta casi mediación
de la quilla. Toda esta parte, de amplia superficie,
ha de ser tornasol cayendo por detrás, como
una corta melena sobre el dorso. De los ojos a las
patas, debe trazarse una auténtica plomada,
con el pecho adelantado y grifa con uniformidad la
pluma de la nuca. La cabeza es de forma más
bien alargada, mediana y ligeramente estrecha; inclinada
hacia abajo con el pico semijunto al buche, por acercamiento
del pico hacia el buche, no por abultamiento de buche
hacia el pico. Los Ojos, deben ser de color rojo intenso
o en relación directa con el plumaje, siempre
denotando vigor y salud y rodeados de una estrecha
y piqueteada oria, de pigmentación igualmente
acorde. El Pico, es mediano de tamaño y fino
principalmente por la punta y algo engatillado: el
color lo determina el plumaje.
· Buche y Pico: El buche es voluminoso propiciado
por la esponjosidad de su pluma: lleno, ovalado y ligeramente
colgante, situado en la parte frontal del pecho, sin
que su abultamiento afecte al cuello sino gradualmente
menguante desde la altura del lomo hacia arriba. Bajo
el pico debe tener un espacio de más cantidad
de pellejo que ocasiona la «papada», cuya
pluma no debe erizar y, desde este punto hacia abajo,
tiene apariencia de pelos, pero sin barbas nada más
que por la punta donde tiene unos pequeños moñitos.
A estas finísimas plumas, de más longitud
que las colindantes, se les denomina «cerdas».
Toda la pluma es ancha; por casi todo el cuerpo es
larga menos en la cola y acrecenta esta sensación,
el hecho de que las largas y anchas tandas de plumas
de la albardilla que la cubren, le dejan menos parte
descubierta.
· Colores: Se admiten todos los colores incluido
el blanco, pero puntuando menos los que denoten avisos
parciales de albinismo.
· Defectos más destacables: Falto de
trapío, escaso de buche o estar este descolgado
o deteriorado o moverlo en forma de péndulo,
básicamente al volar; ser corto de cuello o
con malas posturas; tener la cola larga o con inclinación
hacia arriba o hacia abajo; ser de peso excesivo o
desproporcionado; albardilla estrecha, pequeña
o mal formada; escaso de alas; no ser plumón
o tener la pluma áspera o mal formada y asentada;
arrullar bajo o con la cabeza agachada; patas cortas
o que las flexione hacia abajo al arrullar, ser aleto
(alas caídas más bajas de la cola) y,
en general, son defectos cuantos vayan en contra de
las propiedades específicas de la raza.
Son aptos para exposición sólo aquellos
ejemplares que sus buenas cualidades las demuestran
en la mano o en el encierre que por su contextura,
también aparente ser bueno en el vuelo.
· Otras Consideraciones. Estas, al margen de
la puntuación:
No es aconsejable hacerlo volar en palomar distinto
al de su nacimiento ni en compañía de
otros palomos de vuelo rápido, pues por ambas
circunstancias, pierde mucho en su buena colocación
en vuelo. Para su mantenimiento equitativo, es aconsejable
el trabajo en equipo entre criadores entendidos y experimentados.
El encerrarse exclusivamente en una estirpe aunque ésta
sea buena, a la postre, se cae en la vulgaridad o se
vienen a menos aunque se haya conseguido inicialmente
una fijación en los ejemplares.
Es un animal de equilibrio inestable por ser compensatorio
de formas opuestas muy difícil de mantener en
el punto deseado. Son fuerzas de formas genéticas
que se destruyen recíprocamente y, consecuentemente,
requieren de continuo la compensación armónica
de proporciones para mantener el equilibrio o mejora
y hay que recurrir incluso a deficiencias estéticas
contrarias para su nueva compensación o mejora.
No se trata de falta de fijación de caracteres,
es simple y llanamente, que se requiere saber y perseverancia
para mantener en alto la crianza del «Buchón
Colillano».
ESTANDAR BUCHON MORRILLERO
ALICANTINO
· Aspecto general: Es un palomo de longitud
mediana, y contextura fina. De una estética
muy peculiar, que difiere de todos los demás
palomos conocidos por su finura y esbeltez de cuello;
engrifado en su parte trasera, característica
que se denomina Morrillo y de la cual procede la denominación
de esta variedad de palomos de raza.
· Proporciones: En cuanto a la longitud, esta
debe oscilar entre los 22y 27 cm.; medida tomada desde
el esternón o quilla hasta el final de la cola.
En lo referente al cuello, este debe ser por lo menos
la mitad de la longitud del cuerpo proporcional, anteriormente
reseñada.
· Cuello: El cuello es una de las características
más importantes de esta variedad de palomos
de raza; este debe ser largo, y sobre todo arqueado
en su parte de atrás, grifándole en forma
de morrillo.
· Alas y zoquetes: Es una de las características
más importantes. Las alas no deben sobrepasar
nunca la longitud de la cola y, al estar el animal
parado debe dejarlas caer por debajo de la cola; característica
por la que se denomina cacho.
En lo tocante a los zoquetes, codillos u hombros (denominaciones
todas ellas válidas) deben ser muy desarrollados
y remarcados fuertemente hacia delante (preferentemente
en punta) de forma que sobresalgan sobre manera en
el conjunto total del palomo.
· Cola: Debe se ahuecada y abierta hacia bajo
(forma de teja) y al volar deben grifarle en la zona
denominada «albardilla».
· Características en vuelo: Las características
en vuelo del palomo morrillero son muy peculiares.
En su forma de vuelo se observa que las alas las mueven
en forma de remos, entiéndase de adelante hacia
atrás y, cuando persigue alguna pieza, llega
incluso a tocarla unos instantes para, después
llevarla, meneándosele, hacia su palomar volviendo
la cabeza para comprobar que la pieza no se le marcha.
Se caracteriza también porque grifa el cuello
y albardilla, consecuencia de la que como ya hemos
mencionado anteriormente se deriva su nombre de morrillero.
· Cabeza: Es un poco fina y alargada, de forma
redondeada en su parte trasera y estrechándose
al unirse a su nariz.
· Plumas: En este capítulo caben todas
las variedades y colorido en esta raza como pueden
ser ahumados, azules, azules moteados, blanco y negro,
etc., y hasta incluso entre-guiados en estas plumas.
· Pico y nariz: Es mediano y algo fino (el
pico) las carúnculas nasales son poco desarrolladas,
en forma de corazón por extremos más
cercanos a la frente acabando en ángulo en el
extremo del pico.
· Ribete: Debe ser fino y su color amarillo
pálido, pero puede variar según la pigmentación.
· Ojo: El color de este desde el azulado y
rojo, hasta el oscuro depende del color de la pluma.
· Patas: Este animal debe ser levantado de
patas, siendo estas finas y rojas, así como
lisas y sin plumas.
· Penalizaciones: Se consideran como penalizaciones
ser corto de cuello, el que tenga cola plana y arqueada
hacia arriba, que vuele sin acentuar su morrillo y
su plumón, grife en la albardilla, así como
que «rampee» o sea especie de temblor en
sus alas al volar asemejándose estas a las de
un palomo zurito o de campo.
ESTANDAR BUCHON MORONCELO
· Genealogía: En la localidad de Morón
de la Frontera (Sevilla) existió un palomo en
fecha remota e indeterminada que se denominó «palomo
de celo». Era un animal de formas poco definidas
o resaltantes, semejante al palomo común, pero
altamente temperamental. En todos predominaba una buena
parte de pluma blanca, básicamente entre el
buche y las remeras; mediano de tamaño y poco
buche. A mediados del siglo XX fue cruzado con «Valenciano» antiguo
de Valencia, el primitivo Laudino que fue parte o base
de tantas razas. Después, casi simultáneamente,
se introdujo la sangre del «buchón Colillano» en
una variedad muy pegada al «Quebrado Murciano»,
con mucha figura y por consiguiente, con poco buche.
Y, por último, ya por los años 1940-42,
sólo por un sector de los aficionados, se cruzó con
un indeterminado palomo procedente de la zona de Alicante,
que no era ni el clásico «Morrillero» ni
el «deportivo», pero si semejante a ambos,
y también a lo que se llevaba realizado para
la consecución del actual «Moroncelo».
Ahora, con el tiempo, ya lo portan todos. Después
de cuarenta años de selección hacia las
formas y comportamientos deseados, la fijación
de esta raza es altamente rigurosa.
· Morfología: Es un palomo considerado
como buchón, pero su buche es escaso, como media
naranja, y nunca colgante; su cuerpo, medianamente
pequeño y no muy ancho de contextura; su peso
es proporcional a las dimensiones; patas medianas,
pero muy erguidas. Entre arrullos se empina sobre los
dedos, engatillando su esbelto cuello hacia arriba,
por su nacimiento, y un poco adelante en su tercio
alto, lo que le hace aparentar más altura. Esta
erguida postura, en unión de lo erizado del
cuello, dorso y albardilla, son los rasgos más
acusados de la raza. Su cabeza es acarnerada y redondeada,
con una línea curva delicada y continua, que
comprende cabeza-carúnculas nasales-pico; el
pico es mediano en longitud y grosor; las carúnculas
nasales deben ser medianas y sin rugosidad; el ojo,
intensamente rojo, preferentemente; los ribetes oculares,
finos y color rojizo y el plumaje, muy variado, todo
entre-plumado en blanco.
· Temperamento: Es un palomo muy temperamental, ágil
de movimientos, nervioso e inquieto. De una fogosidad
extrema, pero sin acosar a la hembra ni tocarle en
ningún momento del intento de seducción.
En este palomo no existe el acoso y persecución
de la hembra; él tira de ella marchando por
delante, tratando de llevarla al cajón de la
forma más dulce que conduce al encolleramiento.
En vuelo realiza grandes distancias de acompañamiento
y búsqueda y sin posarse sobre palomar ajeno.
Estas cualidades le hacen ser muy estimado como palomo
de celo. Su semblante y temperamento han de valorarse
en certamen de ámbito cerrado, según
el criterio y entendimiento de los jueces especializados
de la raza que regula el presente estándar.
ESTANDAR
· Aspecto general: En este apartado se recoge
la puntuación por proporciones inherentes a la
raza, armonía de conjunto, los detalles que no
tienen grupo de puntuación, los rasgos ocultos
que provienen de su herencia genética y el quehacer
del animal en materia de seducción.
· Cabeza: Su cabeza es redondeada y acarnerada
y el conjunto de ésta con las carúnculas
nasales y el pico han de formar una línea suave
y armónica, sin hendidura ni realces en ningún
espacio de la curvada línea de configuración.
· Ojos: Deben ser de color rojo intenso, aunque
por razón del plumaje y su falta de uniformidad
melánica, en ocasiones son bicolor y hasta parcheados,
puntuando más la uniformidad e intensidad en
el color.
· Ribetes: Los ribetes de los ojos han de ser
una oria fina, plana sobre la cara, sin carnosidad
y de color rojizo, preferentemente. El ribete pálido
o pajizo y negro, puntuará menos.
· Pico: Debe ser mediano de largo y grosor,
ligeramente arqueado hacia abajo y agudizando esta
curvatura sobre la punta, por cuya parte es ligeramente
más largo, ocasionando una liviana forma de «pico
de gavilán». En todos los casos, el color
debe ser claro o color hueso, debiendo ser más
claro en su parte trasera.
· Carúnculas nasales: Han de ser medianas
de tamaño, alargadas sobre el pico, y siguiendo
la misma curva general de la cabeza con el pico, sin
altibajos, de color blanco limpio y sin rugosidad preferentemente.
· Cuello, morrillo y buche: El cuello debe
ser largo, esbelto y proyectado hacia arriba y algo
más bajo de la nuca, inclinado hacia adelante
ligeramente, semejante a la forma de un gatillo. A
esta postura se le denomina «morrillo»,
y debe tener la pluma erizada en situación lateral
y trasera: muy esponjosa toda la pluma. El buche es
escaso, dentro de ser un palomo catalogado como buchón,
del tamaño de media naranja y con poca prominencia
hacia adelante y nunca colgante, armónico con
respecto a al esponjosidad de la pluma del morrillo.
· Cola: La cola debe ser mediana de tamaño,
con la misma longitud de las alas; abierta en vuelo
y percheos y con los extremos laterales inclinados
hacia arriba.
· Colores: Se admiten todos los colores, siempre
con plumas blancas intercaladas por el buche y las
alas, puntuando más los ejemplares de color
oscuro y cobrizo con las indicadas plumas blancas por
buche y alas.
· Observaciones: Las formas óptimas
a que se refiere el presente estándar son estimadas
en animales plenamente adultos, sin llegar a añojos.
Las hembras, por lo general, son de formas estéticas
menos pronunciadas.
· Defectos; Palomo excesivamente grande, descolgado
de buche, gacho de cuello en vuelo o percheo; ribetes
anchos y carnosos; badén entre la cabeza, carúnculas
o pico; pico corto o muy largo, patas calzadas de pluma,
escaso de contextura atlética, falto de temperamento;
mal trato a la hembra y, en general, son defectos todo
cuanto vaya en contra de las descritas formas y carácter
que regula el presente estándar.
ESTANDAR BUCHON VELEÑO
ESTANDAR
· Aspectos Generales
En este apartado se integran los rasgos que determinan
la raza y que tienen una gran importancia, al poder
valorar la armonía del palomo, sus dimensiones
y peso, la postura que adopta y su temperamento, factores
muy importantes así como la viveza de sus colores
y la suavidad de su plumaje.
El largo medio oscila entre 25 y 28 cm. y su peso
entre 300 y 400 gramos.
· Cabeza
Es redondeada y homogénea, sin presentar aristas.
Los ojos son de color rojo intenso en las plumas oscuras
y pardos en las claras a excepción de los blancos
o jazmines que son negros.
Los ribetes oculares son finos y presentan una tonalidad
similar a los colores del plumaje.
El pico es mediano y fino.
Las carúnculas nasales, deben ser finas. En
algunos ejemplares, especialmente las hembras, marcadas
simplemente. Su forma se asemeja a una uve poco pronunciada,
no debe presentar fisuras ni pliegues.
· Buche y Cuello
El buche arranca de la mediación de la parte
inferior del pico y se descuelga ligeramente formando
un pliegue, esta característica se acentúa
en los ejemplares de más edad, es de forma redondeada
ligeramente caído y presenta en la mayoría
de los ejemplares una raja en el centro del mismo que
no llega a dividir.
En la época de invierno tras la muda otoñal
presenta unas cerdas que desaparecen o disminuyen en
la época de estío. El tamaño del
buche es mediano sobresaliendo ligeramente de los codos
alares.
En vuelo lo lleva caído aumentando su tamaño
cuando se roza con el sexo contrario.
El cuello es largo, lo que da un aspecto elegante
y una sensación de dominio en sus movimientos,
especialmente cuando se posa en palomar ajeno y en
presencia de una hembra.
Las plumas son finas y sedosas.
· Albardilla
Es ancha sin presentar erizamiento excesivo, ni moños.
· Cola
Es mediana, formada por doce plumas anchas y que parece
proyectarse desde la cabeza con el mismo ángulo
hasta el suelo. En vuelo la mantiene abierta y ligeramente
caída, encogiéndola cuando se va a posar
en presencia del sexo contrario para resaltar su belleza
y armonía.
· Patas
Son largas, finas, limpias de plumas de color rojo
subido.
· Alas
Son medianas destacando diez plumas de vuelo, no llegan
al filo de la cola ni las cruza sobre ésta.
· Colores
La gama de colores no es tan extensa como la de otras
razas predominando los azules en sus distintas tonalidades,
ahumados negros o cuervos, tostados, blancos o jazmines,
prietos, bayos en sus distintas tonalidades desde perlas
hasta azulados y verdinos.
No se admite los colores plateados, tobis ni chorreados.
· Vuelo Dado que se trata de una raza de las
denominadas “Ladrón” el vuelo adquiere
una gran importancia, equiparable a todos los demás
aspectos descritos anteriormente. Es importante que
la perfección de las formas demostrada en el
casillero las iguale o supere en el vuelo, especialmente
lo armonioso de su vuelo y lo más destacable
dentro de esta afición su comportamiento.
ESTANDAR BUCHON BALEAR (GAVATXUT BALEAR)
ORIGEN
Palomo originario de las Islas Baleares, principalmente
de la isla de Mallorca, probablemente mediante cruzamientos
entre diversas razas de palomos buchones, destacando
de entre ellas el antiguo laudino valenciano y el
rafeño.
Poca cosa se conoce del antepasado del gavatxut balear.
Se sabe que la afición a su cría, para
la conquista de palomas perdidas, es muy antigua y
original de la cultura árabe. Con la conquista árabe
de la Península Ibérica se extiende y
también fue muy practicada en las colonias españolas
del Norte de África. Así se hizo común
esta práctica por toda Andalucía, Murcia
y Levante, como zonas principales, donde todavía
persiste. A partir de aquí se expande, con el
tiempo, a las partes limítrofes.
Se desconoce si los árabes, en su estancia
a Mallorca, introdujeron este tipo de palomo y por
tanto la practica del deporte de captura de palomas
perdidas con los palomos buchones, porque por el momento
no se ha encontrado ningún documento que hable
de esto, única oportunidad de enterarnos de
su existencia.
La primera constatación escrita que habla de
este tipo de palomos hace referencia precisamente de
un envío de estos animales. El Archiduque Luís
Salvador, tantas veces testimonio de muchas informaciones
históricas, nos dice que el marqués de
la Fontsanta ha probado la aclimatación de palomos
andaluces llamados "ladrones", también
dice que no ha calado mucho dentro de los aficionados
mallorquines y que sirven para llevar al palomar los
palomos extraviados.
Jaime Conrado, hijo del marqués de la Fontsanta,
presenta en la exposición agrícola, organizada
por el Instituto Agrícola el año 1868,
una pareja de estos tipos de palomos que tuvo una buena
aceptación.
El Archiduque no especifica que tipos de palomos andaluces
eran exactamente y no nos sirve mucho de pista, ni
podemos evaluar si esta casta llegada a finales de
siglo pasado influyeron o marcaron los que ahora forman
la población local de palomos "gavatxuts
balears".
Sólo en Andalucía hay alrededor de diez
razas de palomos buchones, algunos totalmente diferentes
del gavatxut balear en cuanto a morfología y
forma de volar, otros son más parecidos, aunque
los gavatxuts balears se distinguen en personalidad
a todas las otras razas de palomos buchones.
No podemos considerar el "gavatxut balear' sin
emparentarlo con los otros palomos peninsulares ya
que, poco o mucho, pronto o tarde, le han influido.
Ya sabemos que esto suele pasar más cuando se
busca una funcionalidad concreta por unos animales
mucho más valorada que una estética especial.
· Aspecto General:
Palomo de tamaño mediano a pequeño,
es armonioso, esbelto, de líneas curvas y suaves,
de pecho ancho, posee un buche de tamaño normal
y no muy colgante, porte erguido, ardiente y activo.
Alas grandes y poderos |